Esto me lleva a reflexionar que si no nos ponemos la baterías, tarde o temprano las consecuencias para nuestra organización y para nosotros mismos serán desastrosas. Es esencial que cada una de las personas en la organización piensen en como contribuir a los resultados del negocio.

En el caso específico del mantenimiento; ¿Qué podemos aportar?, ¿Puede el mantenimiento contribuir en la utilidades?, las organizaciones piensan muchas cosas sobre el mantenimiento, que es un mal necesario, que es necesario pero cuesta, o que el mantenimiento es un gasto obligado, que nos ayuda pero, pero, pero...Desde mi punto de vista personal, el mantenimiento realmente contribuye a las utilidades y la generación de valor para el negocio. Sin embargo, para lograr lo anterior tenemos que ajustar nuestros paradigmas. Existe un buen número de metodologías y herramientas que ayudan en la gestión del mantenimiento de los activos, quisiera hablar de una que indiscutiblemente nos ayuda a mejorar los resultados del negocio y al mismo tiempo origina una fractura en el mantenimiento...El TPM.

Quizás usted este pensando como el TPM nos puede ayudar en los resultados si causa una fractura del mantenimiento. Es muy sencillo, pensemos como tradicionalmente trabaja el área de ingeniería, mantenimiento y producción. Si le preguntamos al operador ¿Cómo contribuyes al mantenimiento?, su respuesta muy probablemente sería “yo opero, mantenimiento repara”, luego nos acercamos con el técnico o mecánico y le hacemos la misma pregunta, quizás la respuesta sería, “yo reparo el ingeniero diseña y el operador opera la máquina”. Y si preguntamos lo mismo al ingeniero, posiblemente contestaría, “yo diseño, el mecánico repara”. En fin, cada uno tiene un rol definido en la organización y parecería que solo el mecánico tiene que ver con el mantenimiento. Pero pensemos un poco en lo que el operador o el ingeniero pueden aportar para que la maquinaria se mantenga en optimas condiciones.

Mucha fallas que se presentan en los equipos se deben a un desconocimiento en la operación del equipo, el cual a sus vez se debe a falta de procedimientos, falta de capacitación, falta de herramientas, etc. Por otro lado, hay problemas de diseño que están presentes desde que nace el equipo y durante toda la vida del mismo. En muchos casos porque el ingeniero no conoce en realidad como se operan o mantienen los equipos, por ejemplo; se diseñan equipos muy complicados para el operador, inclusive es todo un reto para el mecánico o el operador realizar las actividades de limpieza, inspección, y lubricación por lo difícil que es llegar al componente del equipo en cuestión y además toma mucho tiempo. Cree usted que el ingeniero cuando diseño el equipo lo hizo pensando en el operador o en el mecánico.

Lo que podemos concluir, es que el buen funcionamiento de los equipos no solamente es responsabilidad del área de mantenimiento, si realmente queremos ser exitosos en la gestión del mantenimiento, necesitamos cambiar nuestra forma de pensar y crear una fractura en la forma de mantener los equipos, destruir las barreras departamentales que nos impiden trabajar juntos en el cuidado y mantenimiento de la maquinaria, esto significa involucrar a todos los departamentos que planean, diseñan, usan y mantienen los equipos, desde la Desde la alta Dirección hasta el personal de piso, incluyendo los proveedores de equipos y refacciones. Esto es un principio importante del TPM, en la organización TODOS somos responsables de la maquinaria.

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