Tres procesos fundamentales que cubren cada activo:

1. Proceso de Monitoreo:

El proceso cubre qué necesidades de datos de activos deben ser capturados para manejar el activo efectivamente. Incluye las especificaciones técnicas, como datos incluidos, modos de falla, parámetros de impacto en el proceso (tiempo antes de que el modo de fallas se convierta en fallas para servicio), programación del mantenimiento preventivo y evaluaciones de condición/desempeño. El proceso puede recomendar dispositivos de monitoreo convenientes para una instalación en particular (especificadas como plantillas de diseño).

2. Proceso Reactivo:

El proceso reactivo describe qué acciones son necesarias después de la descompostura de un activo, para que los efectos de la falla sean contenidos antes de que afecten el servicio para procesar.

3. Proceso Proactivo:

Este proceso indica qué acciones necesitan ser tomadas para evitar fallas en inspecciones (y su frecuencia), el análisis del desempeño, el análisis de la vida útil y el análisis del impacto del proceso.

Consejo enviado por nuestro lector Pramod Tiwari
Tata Consultancy Services
Londres, Reino Unido

banner
Nuestra nueva publicación, Estudio de Mejores Prácticas de CMMS.
Con este estudio ustedes tendrán una amplia comprensión del uso de los sistemas computarizados de gestión del mantenimiento (CMMS), qué oportunidades de crecimiento a future tienen y qué mejoras pueden hacerse.
Regístrate y Descarga